Mensaje del señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb IV domingo del Tiempo Ordinario

www.arzobispadodeguatemala.com

Mensaje del señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb IV domingo del Tiempo Ordinario

Queridos hijos e hijas en el espíritu del Señor:

Con un corazón agradecido nos acercamos al altar para adorar y bendecir al Señor, por las obras que ha hecho en favor nuestro, así lo expresa el Salmo de este día. Nos acercamos a la Liturgia de la Palabra para que ella ilumine nuestra vida.

“El Señor Dios hará surgir en medio de ustedes, entre sus hermanos, un profeta como yo”. Esta es la promesa revelada por Dios a Moisés, en respuesta a la petición del pueblo. La razón por la que el pueblo de Israel pide a Dios un profeta es porque tienen miedo de relacionarse personalmente con Dios, por la idea que conservan de la trascendencia divina. La respuesta del Señor es favorable, pero también les pone una condición, que consiste en escucharlo.

 

El salmista expresa también la misma idea, con la invitación a no endurecer el corazón, sino a escuchar la voz del Señor. Y la voz del Señor se hace presente por medio de los profetas de todos los tiempos, aun en nuestro tiempo. Hoy hacemos eco de la invitación del Padre en la revelación del Bautismo “este es mi Hijo amado, escúchenlo” (Cf Mc 1,11). De aquí hermanos que no es lo mismo oír que escuchar. Recordemos que la fe viene de la escucha de la Palabra,  palabra que es viva y eficaz, capaz de transformar el corazón. En el ambiente que nos envuelve, nos es difícil hacer silencio para “escuchar” la voz del Señor, y por ende no menos difícil orientar la vida según las intenciones del corazón de Dios.

 

El Apóstol San Pablo hoy se dirige a la comunidad de los Corintios, para exhortarlos a vivir en constante presencia del Señor, tal como conviene en cada estado de vida. Y de preferencia en una entrega total, consagrada toda la vida al servicio del Señor, con el fin de alcanzar la plenitud del bien.

 

San Marcos nos presenta hoy a Jesús como el Maestro del servicio, que no ejerce su autoridad solo con palabras sino también con obras, su vida y su Palabra es la prueba más grande de su amor por el hombre. Quienes lo escuchan quedan admirados porque habla como quien tiene autoridad, y no como aquellos que se consideraban expertos en la interpretación de la ley, porque en ellos predominaba la palabra pero no había testimonio. Vivían la separación entre la profesión de la fe y la vida.

 

La presencia de Jesús entre los suyos, es presencia viva del Reino, Él es el Reino en persona. Esto se pone de manifiesto cuando obra en los enfermos y endemoniados. El Reino está entre los elegidos cuando el mal es expulsado de los hombres, y la misión de Jesús consiste, precisamente, en la liberación del mal, porque ha venido para que los hombres tengan vida y vida en abundancia (Cf. Jn 10,10). La autoridad de Jesús se pone de manifiesto en que tiene poder sobre el mal, el bien es más fuerte que la misma muerte.

 

En este domingo dejémonos seducir por la persona de Jesús, que se hace cercano a los hombres, para liberarlos y conducirlos a una vida plena. Él quiere comunicarnos su misma vida, escuchemos su voz y nos seamos sordos a ella, porque ella orientará nuestra vida por el camino de la vida plena.

 

 

De corazón les envío mi saludo y bendición,

 

 

+ Oscar Julio Vian Morales, sdb

Arzobispo Metropolitano de Santiago de Guatemala

 

-------------------------

La Arquidiócesis de Santiago de Guatemala

Se une en un afectuoso saludo a S. E. Reverendísima

Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb

 

En el XVII Aniversario de su Ordenación Episcopal

(1 de febrero)

 

Que el Señor le conceda las riquezas de su gracia, para que con fuerza renovada por el Espíritu Santo, pueda continuar guiando al pueblo que Dios le confió.

 

Que la Santísima Virgen María proteja siempre su ministerio episcopal.

 

 

“Muchas felicidades”

Copyright © 2001-2015 Radioestrella.net
Desarrollado por: MMijangos.com