Patricia Ramírez/Colaboradora

Con todo éxito y sin ninguna novedad, se realizó la Caminata Penitencial organizada por la Familia Franciscana (Orden Franciscana Seglar, Juventud Franciscana, Niños Franciscanos, religiosas y religiosos), el sábado 29 de febrero y el domingo 1 de marzo del presente año, entre las poblaciones de San Lucas Sacatepéquez y Antigua Guatemala.

En la actividad participaron más de Dos mil personas que representaron  a sectores de la ciudad capital, los municipios de San Juan Sacatepéquez, San Pedro Sacatepéquez,  Milpas Altas, Sumpango, Santa María Cauque y Santiago  que corresponden al departamento de Sacatepéquez, y los departamentos de Quetzaltenango, Quiché, Totonicapán, San Marcos, Jutiapa, Chiquimula, Zacapa y Santa Rosa.

Los participantes se concentraron desde el sábado 29, de 17 a 23:50 horas, se celebraron varias actividades que incluyo la Santa Misa que corresponde al primer domingo de cuaresma, en la Parroquia de San Lucas Evangelista del Municipio de San Lucas Sacatepéquez, también la recepción y bienvenida de los participantes en un salón de la escuela de la Municipalidad de la localidad, a filo de la media noche, se inició el recorrido con rumbo a la Ciudad Colonial, concluyendo a las 04:00 de la mañana en el Santuario Santo Hermano Pedro del Templo  de San Francisco el Grande, en Antigua Guatemala, tal y como se planificó.

La caminata  coincide siempre con el primer domingo de cuaresma, es organizada por la Familia Franciscana desde el año 1997 (22 años), en esta oportunidad se celebró con el  tema  “800 años de los Mártires de Marruecos, latinoamericanos y centro americanos, defensores de la fe, la vida y de la casa común”.

La Familia Franciscana agradece el apoyo incondicional de los medios católicos radiales y Radio Universidad 92.1, para su divulgación, así como el aporte también ilimitado   de la Policía Municipal de Transito, la Policía Nacional Civil, Bomberos Municipales y Voluntarios,  todos del departamento de Sacatepéquez,   pero sobre todo  a los participantes que atendieron el llamado para caminar  con fe y convicción, al acto penitencial.