El Padre, maestro y amigo de los jóvenes

San Juan Bosco, conocido universalmente como Don Bosco, fue un sacerdote, educador y escritor italiano del siglo XIX cuya vida estuvo marcada por una entrega absoluta a la juventud más necesitada. Su legado no solo transformó la realidad social de Turín en plena Revolución Industrial, sino que sentó las bases de una pedagogía revolucionaria basada en el amor: el Sistema Preventivo.

Orígenes y el «Sueño de los Nueve Años»

Nacido el 16 de agosto de 1815 en I Becchi, Castelnuovo d’Asti, Juan creció en una familia de campesinos pobres. Tras la muerte de su padre cuando tenía solo dos años, su madre, Margarita Occhiena (conocida hoy como «Mamá Margarita»), fue quien forjó su fe y su carácter resiliente.

A los nueve años, Juan tuvo un sueño que marcaría el norte de su misión: vio a un grupo de niños peleando y blasfemando; él intentó calmarlos con golpes, pero un Hombre y una Mujer resplandecientes le dijeron:

«No con puños, sino con la amabilidad vencerás a estos muchachos».

Este episodio fue la semilla de su vocación sacerdotal y educativa.

La Obra en Turín: El Oratorio de Valdocco

Ordenado sacerdote en 1841, Don Bosco se horrorizó al ver a jóvenes hacinados en las cárceles y explotados en las fábricas de Turín. Decidió que su misión era prevenir que terminaran allí.

  • El Oratorio Festivo: Un lugar de encuentro donde los jóvenes podían jugar, aprender un oficio y acercarse a Dios.
  • Educación Integral: No se limitaba a la catequesis; Don Bosco redactó los primeros contratos de aprendizaje para proteger a sus muchachos de abusos laborales y les enseñó oficios como carpintería, imprenta y sastrería.
  • Fundaciones: Para dar continuidad a su obra, fundó la Sociedad de San Francisco de Sales (Salesianos) en 1859 y, junto a Santa María Mazzarello, el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora en 1872.

El Sistema Preventivo: Razón, Religión y Amor

A diferencia del sistema represivo de la época (basado en el castigo), el sistema de Don Bosco se sostiene sobre tres pilares fundamentales:

  • Razón: Las normas deben ser comprensibles y explicadas con lógica. El educador convence, no impone.
  • Religión: La vida espiritual es el motor que da sentido a la existencia y fortaleza moral.
  • Amor (Amorevolezza): No basta con amar a los jóvenes; es necesario que ellos se sientan amados.

Legado y Canonización

Don Bosco falleció el 31 de enero de 1888, murmurando a sus salesianos: «Decid a mis muchachos que los espero a todos en el Paraíso». Fue canonizado por el Papa Pío XI en 1934. En el centenario de su muerte, San Juan Pablo II le otorgó el título oficial de «Padre, Maestro y Amigo de los Jóvenes».

Hoy, la Familia Salesiana está presente en más de 130 países, manteniendo vivo el oratorio como una casa que acoge, una parroquia que evangeliza, una escuela que prepara para la vida y un patio para encontrarse con amigos.

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