El Papa León XIV estrena un nuevo báculo
En una solemne celebración litúrgica marcada por el simbolismo y la tradición, el Papa León XIV ha presentado y utilizado por primera vez su nueva férula o báculo pastoral. El estreno tuvo lugar durante la clausura del Año Santo 2025 y la festividad de la Epifanía del Señor este 9 de enero de 2026, enviando un potente mensaje de esperanza y renovación a la Iglesia universal.
Un diseño con significado teológico
A diferencia de la férula tradicional que muestra a Cristo crucificado en el momento del sacrificio, el nuevo báculo de León XIV —realizado en plata— representa a Cristo resucitado en el momento de su Ascensión. La figura no aparece sujeta por los clavos de la Pasión, sino con un cuerpo glorificado que se eleva sobre la cruz, simbolizando la victoria definitiva sobre la muerte y el dolor.
Este cambio iconográfico busca enfatizar el lema del reciente Jubileo, centrado en la esperanza. Según fuentes vaticanas, el Santo Padre deseaba que su báculo personal reflejara no solo el sacrificio de Jesús, sino la alegría de la Resurrección que debe guiar el camino de los fieles en este nuevo tiempo post-jubilar.
Continuidad y estilo propio
El uso de la férula pastoral por parte de los pontífices fue una costumbre recuperada por San Pablo VI y continuada por sus sucesores. Sin embargo, cada Papa suele elegir un diseño que defina su ministerio.
Mientras que San Juan Pablo II y el Papa Francisco utilizaron frecuentemente la férula plateada con el crucifijo curvo, León XIV ha optado por una pieza que combina la sobriedad con una nueva sensibilidad artística. El diseño ha generado comentarios entre los expertos en liturgia, algunos de los cuales destacan que este báculo «mira hacia el cielo», en sintonía con las constantes llamadas del Pontífice a elevar la mirada ante las crisis del mundo actual.
Mensaje pastoral
Durante la homilía de su estreno, el Papa León XIV se refirió indirectamente al nuevo símbolo, recordando que el pastor debe ser aquel que «conduce al rebaño hacia la luz de la vida». La entrega de este báculo al inicio de sus celebraciones litúrgicas de 2026 marca el comienzo de una etapa donde la «teología de la resurrección» y la «presencia viva de Cristo» serán los ejes centrales de su magisterio.
El nuevo báculo acompañará a León XIV en sus próximos viajes apostólicos y en las grandes celebraciones en la Basílica de San Pedro, convirtiéndose ya en uno de los emblemas visuales más distintivos de su pontificado.



