Autor: Lic. Pablo Andrés Rayo

Resiliencia Organizacional quiere decir la capacidad de reinventar dinámicamente los modelos de negocio y estrategias a medida que las circunstancias cambian. Los últimos acontecimientos nos enfrentan a una clara resiliencia organizacional con la aceleración de cambios tecnológicos y demográficos donde participan empleados y consumidores para asegurar dinámicas organizacionales en el diseño de productos y servicios.
Por lo tanto, nos enfrentamos a 3 ejes bajo los cuales giran hoy las empresas:

1) Tecnología: nuevas formas de trabajar ya que las máquinas y las personas se complementan y a su vez se sustituyen una a otra. Algunos ejemplos son la robótica, la inteligencia artificial, los sensores y el uso de los datos.

2) Demografía: una generación que se hace notar por sus constantes cambios haciendo individuos más diversos.

3) Interacción: acercamiento de primera mano con los clientes a través del uso de datos y plataformas digitales. Hoy más que nunca se puede estar de cerca con los clientes potenciales lo que abre un marco grande para que aquellos emprendimientos y pequeñas empresas puedan darse a conocer. Iniciativas fuertes como “apoyemos al consumo local” son posibles gracias a esta interacción.

Es interesante hacer notar también que ante estos ejes la fuerza laboral también experimenta cambios. En el caso de los colaboradores deberán de entrar en un aprendizaje continuo a lo largo de su trayectoria laboral, lo cual los hará protagonistas de primera mano para su desarrollo de carrera y así seguir sus propias pasiones. Las organizaciones deberán de invertir en la tecnología y el aprendizaje de estas para dotarse del mejor talento que se acople a sus nuevos modelos organizacionales.