Mensaje de la Conferencia Episcopal
La Conferencia Episcopal de Guatemala (CEG) ha emitido un mensaje oficial para expresar su profunda alegría ante la próxima beatificación de fray Augusto Ramírez Monasterio, OFM, la cual se llevará a cabo el sábado 7 de noviembre en Antigua Guatemala. La ceremonia estará presidida por el Cardenal Francisco Robles Ortega, quien acudirá como delegado especial de Su Santidad el Papa León XIV.
En el comunicado, los obispos y los Frailes Menores Franciscanos destacaron que este reconocimiento al martirio del sacerdote guatemalteco representa un faro de esperanza. Asimismo, la CEG recordó que fray Augusto Ramírez entregó su vida en una época compleja del conflicto armado interno, sumándose a los numerosos miembros de la Iglesia Católica perseguidos, torturados y asesinados por defender la labor evangelizadora, humanitaria y social a favor de los sectores más vulnerables, especialmente campesinos e indígenas.
El episcopado enfatizó que el legado del próximo beato refleja el compromiso sacerdotal con la dignidad humana y los derechos fundamentales, ofreciendo reconciliación y guía espiritual sin distinción. Coincidentemente, la liturgia de beatificación se celebrará en la misma fecha de su martirio, transformando el dolor de hace 43 años en un motivo de gozo colectivo bajo la promesa bíblica: «Los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares».
C-E-G
CONFERENCIA EPISCOPAL DE GUATEMALA
PRESIDENCIA
MENSAJE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE GUATEMALA
CON MOTIVO DE LA BEATIFICACIÓN DE FRAY AUGUSTO RAMIREZ
«Los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares» (Salmo 126)
- Los Obispos de Guatemala, los Frailes Menores Franciscanos y el pueblo de Dios que peregrina en Guatemala, vivimos con profunda alegría los días previos a la beatificación de fray Augusto Ramírez Monasterio, OFM, que tendrá lugar este sábado 7 de noviembre en Antigua Guatemala. La celebración será presidida por el Cardenal Francisco Robles Ortega, como delegado de Su Santidad el Papa León XIV.
- Para nosotros es motivo de alegría y esperanza ver reconocido el martirio de este sacerdote guatemalteco que, como muchos otros miembros de la Iglesia Católica, algunos de los cuales han sido ya beatificados, fueron perseguidos, torturados y asesinados, en los años del conflicto armado interno cuando, quienes ostentaban el poder, vieron en la labor evangelizadora, humanitaria y social de la Iglesia una amenaza para sus propósitos de sometimiento de la población guatemalteca, especialmente los campesinos e indígenas.
- El próximo beato es ejemplo del compromiso que muchos sacerdotes tuvieron en aquella época para que se respetara la dignidad de las personas y sus derechos humanos, y, fiel a su misión sacerdotal, acogió sin discriminación alguna a quien buscaba el sacramento de la reconciliación para guiarle en el camino de la conversión y ayudarle a volver a su vida ordinaria. Sin embargo, ese compromiso ministerial provocó el odio de quienes solamente veían enemigos en aquellos que no se ajustaban a sus disposiciones.
- Vemos un signo maravilloso en el día que tendrá lugar la liturgia de beatificación, ya que coincide exactamente con la fecha de su martirio; de modo que los fieles católicos puedan reconocer que, si bien hace 43 años su muerte fue motivo de gran conmoción y dolor, hoy, esa sangre derramada por fidelidad, es motivo de gozo, cumpliéndose lo dicho en el Salmo 126: «los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares».
Guatemala de la Asunción, 3 de noviembre de 2026.
(Firmas)
- + Bernabé de Jesús Sagastume Lémus Obispo de San Marcos Presidente de la CEG
- + Eddy René Calvillo Díaz Obispo Auxiliar de Santiago de Guatemala Secretario de la CEG


