Esposo y padre de dos hijos y una hija, es el primer santo filipino.

Nació en Binondo, Manila, alrededor del 1600. Estudió en la escuela de los dominicos. Sirvió de monaguillo y después de sacristán de la iglesia de Binondo. Fue miembro de la cofradía del rosario. Ganaba el pan para su familia como escribano.

En 1636 salió de las filipinas hacia Japón para escapar ya que le involucraron en un caso criminal y temió que le impusieran la pena de muerte. En Japón los cristianos sufrían persecución y fue arrestado junto con sus compañeros. Sufrió torturas por confesar valientemente su fe cristiana. Proclamo a los verdugos que estaba preparado para morir por Dios y que daría su vida miles de veces si pudiera. El 27 de Septiembre de 1637 lo colgaron de los pies. Después de dos días de agonía murió por la pérdida de sangre y asfixia. Incineraron su cuerpo y tiraron sus cenizas al mar.

El junto con 15 compañeros martirizados en la misma persecución fueron beatificados por Juan Pablo II en Manila el 18 de febrero de 1981. Fue canonizado santo el 18 de octubre de 1987, en Roma.