Etimológicamente significa “generosa, indulgente.” Viene de la lengua latina.

En los instantes o días de depres, cuando tu corazón parece que no escucha a Dios o él no te oye, abandónate con toda sencillez a la vida del Espíritu. Y no te hundas. Tu poca fe te basta.

Esta joven del Zaire murió en 1964. Le tocaron tiempos horrible. Era la época en la que el Congo se independizaba de Europa (Bélgica) al grito de ¡fuera los blancos!

Y precisamente en este ambiente de crispación es donde nació y se fraguó el martirio de Clementina.

Dicen que era una religiosa de fuerte voluntad, aunque su cultura e inteligencia no brillaran a gran altura.

No le tenía miedo a nada ni a nadie. Sabía resistir al mal y a los peligros haciendo el bien.

Había un coronel revolucionario que le pedía insistentemente una chica a la superiora.