Corpus Christi en la Época Colonial en Guatemala
La Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo durante la Época Colonial en Guatemala.
Por: Augusto Alejandro Roca Estrada. Estudiante de Séptimo Semestre de la Licenciatura en Historia de la Escuela de Historia de la Universidad de San Carlos de Guatemala – USAC, Ponente en el XIV Encuentro Nacional de Historiadores.
La institución de la Eucaristía y el origen de la Solemnidad del Corpus Christi
Jesús le dijo: «Yo soy el pan vivo bajado del cielo». El que viene a mí nunca tendrá hambre y el que cree en mí nunca tendrá sed.
La Última Cena de Nuestro Señor Jesucristo es la última comida con sus Apóstoles en el Cenáculo como a su vez siendo el momento previo antes de su Pasión que da comienzo con la Oración en el Huerto de los Olivos en la noche del Jueves Santo, siendo este momento relatado en los Evangelios de San Mateo, San Marcos y San Lucas como en la 1ra Carta de san Pablo hacia los Corintios. Nuestro Señor Jesucristo en el desarrollo de la última Cena instituyó el sacrificio de la Eucaristía (su cuerpo y su sangre) perpetuado a través de los siglos hasta su 2da venida, y confiando a su Esposa la Iglesia el sacrificio realizado en la cruz como el memorial de su pasión, muerte y resurrección, siendo el sacramento de piedad, signo de unidad, vinculo de su amor, el banquete pascual en que él mismo reside.
Siendo esto el elemento principal de la celebración de la Santa Eucaristía donde en el momento de la Consagración de las Especies del Pan (la hostia) y el Vino por medio de la transustanciación estas especies se convierten en el Cuerpo y la Sangre del Cristo aun manteniendo su apariencia física externa, pero cambia su sustancia interna al contener el Alma y la Divinidad de Nuestro Señor. La Solemnidad del Corpus Christi es la fiesta para proclamar en Fe la presencia real y autentica de Jesucristo en el Santísimo Sacramento del Altar, siendo su celebración el jueves posterior a la Solemnidad de la Santísima Trinidad que es el domingo posterior a la celebración de Pentecostés (La venida del Espíritu Santo) esto genera el cálculo que la Celebración de Corpus se da a 60 días después del Domingo de Resurrección, tanto en España como en el caso de Guatemala hasta el día de hoy heredado por la Época Colonial la Tradición de los tres jueves grandes en el año:
- Jueves Santo (Institución de la Eucaristía).
- Jueves de Ascensión (Jesús ascendiendo al cielo por su propio poder).
- Jueves de Corpus (El Cuerpo y la Sangre de Cristo).
La Fiesta y Procesión de Corpus Christi de Catedral
El Presbítero Domingo Juarros y Montufar en su obra Compendio de la Historia de la Ciudad de Guatemala nos ofrece una descripción de lo que era la Celebración del Corpus Christi en la Santa Iglesia Catedral en la Época Colonial:
Pero entre todas las fiestas que solemniza esta Santa Iglesia, sobresale la del Santísimo Sacramento, o del Corpus; pues parece que se agotan los arbitrios y no queda alguno que no se ponga en práctica para hacer plausible y solemne esta festividad. Antiguamente se traía en procesión el Santísimo Sacramento de la capilla del Sagrario al altar mayor, antes de vísperas; esta ceremonia se omite al presente, por hallarse separada de la Iglesia Catedral la Parroquia del Sagrario; pero se continúan las procesiones, que ha habido siempre en todos los días de la octava, para exponer y reservar al Santísimo Sacramento. En cinco días de la infraoctava hay sermones, que están a cuidado de los Conventos de Religiosos de esta ciudad, y el que predicaban los regulares de la Compañía de Jesús, por su falta, se hizo de tabla. Los maitines de la tiesta se cantan a las siete de la noche, expuesto el Santísimo Sacramento, con música y villancicos.
También describe la procesión realizada durante el año litúrgico como más augusta (digna), suntuosa y magnifica donde delante de ella van las cofradías de los pueblos cercanos portando a sus Santos Titulares, los indígenas portaban las varas y pendones correspondientes a su cofradía, tocando tambores e instrumentos que son propios del territorio, otros danzando a su modo, seguidamente las comunidades religiosas y por último acompaña el Clero Secular que por costumbre inmemorial van revestidos con sus ornamentaciones de su orden y los Curas (Sacerdotes) y Prebendados (Clérigos de la Iglesia que gozaban de un beneficio eclesiástico por su cargo) portando las capas de coro, el día de la octava de Corpus se realizaba otra procesión con el mismo orden pero con la excepción no asisten las Religiones (las órdenes religiosas) ni tampoco la Real Audiencia.
El Ayuntamiento de Santiago de los Caballeros se comprometió a promover con el mayor decoro de esta fundación como lo expuesto en los cabildos del:
- 23 de mayo de 1530.
- 17 de mayo de 1532.
- 19 de abril de 1537.
- 6 de junio de 1538.
Siendo estos celebrados en el 2do asentamiento de la Ciudad ubicado en el Valle de Almolonga hoy Municipio de Ciudad Vieja, Departamento de Sacatepéquez. En los que se mandaría a publicar un bando que todos los oficiales de artes mecánicas (artesanos) salgan de fiesta en la procesión del Corpus, como era de usanza realizar en los Reinos de España, pero estaban bajo la amenaza para su estimulación a la mayor decencia en sus vestimentas (trajes) de pagar treinta pesos de oro de la época.
Juarros describe que el Cabildo realizado el 19 de abril de 1537 que los artesanos se les mandaba a salir bien vestidos y que fueran inmediatamente con el Santísimo Sacramento, pero se había desarrollado competencia entre los gremios de la Ciudad sobre el lugar que tendrían que ocupar cada uno en la procesión, pero en el realizado el 24 de junio de 1539 se determinó el orden de acompañamiento de la siguiente forma:
- Armeros
- Plateros
- Mercaderes
- Barberos
- Sastres
- Carpinteros
- Herreros
- Zapateros
- Y por delante los otros oficios.
Pero en los tiempos posteriores cesaría esta participación de los gremios en el Corpus pero el Ayuntamiento no habría cesado de manifestar su devoción a Nuestro Señor vivo y Presente en el Sacramento del Altar, cuidando las ramadas o enramadas (construcciones temporales hechas de soportes madera y techos de ramas) que servían como los cuatro altares en que se hace la estación del Santísimo como la realización del Baile de los Gigantes y Gigantillas.
El Santo Hermano Pedro y el Santísimo Sacramento
Dentro de la espiritualidad profunda desarrollada por el Santo Hermano Pedro de San José de Betancourt en su vida y obra realizada en Santiago de los Caballeros (Antigua Guatemala) dentro de sus escritos se encuentra mucha relación como profundidad mística desarrolladas en las Constituciones de la Devoción del Amor Perpetuo de Jesucristo Nuestro Señor sobre el misterio de la Eucaristía:
El día cuando les corresponda la hora de oración que les haya sido asignada, los files deben confesarse su no están en gracia de Dios, y recibir la comunión. Procuren cumplir su hora en algún templo, delante del Santísimo Sacramento, o en algún lugar retirado donde tengan quietud y haya silencio, volviendo el rostro y el corazón hacia la Iglesia más cercana, en señal de devoción hacia el Santísimo Sacramento.
En la obra Historia Belemitica Vida Ejemplar y Admirable del Venerable Siervo de Dios, Y Padre Pedro de San José Betancur, Fundador de el Regular Instituto de Belén realizada por el Fraile Franciscano José García de la Concepción publicada en 1723, se cumplían 14 años de la fundación de la Orden Betlemita, 56 años del fallecimiento del Santo Hermano Pedro en 1667 y 20 años de la aprobación de la Orden por el Papa Inocencio XI en 1687. Dentro de esta obra se encuentra el pasaje de su forma singular de Adoración al Santísimo su danza realizada en la procesión de la Octava de la solemnidad en el Capítulo XXX titulado Singulares veneraciones de el venerable Pedro de San Joseph a el Santísimo Sacramento de la Eucaristía y expresiones festivas con que celebraba a este dulcísimo misterio:
El día octavo de la solemnidad de el Corpus sale de la iglesia catedral de Guatemala el Santísimo Sacramento en una solemne procesión, que da vuelta por la plaza: y en esta echaba el venerable Pedro todo el resto de su devoción a este divino misterio. Para dar principio a los extraordinarios fervores, que en esta ocasión anualmente expresaba, visitó antes a el excelentísimo señor don Fr. Payo de Ribera: y le representó con gracia, que pretendía hacerse Alférez: suplicándole, que le diese su bendición y licencia, para ejercer este empleo. Con el alto concepto y gran satisfacción, que de el siervo de Dios tenía este excelentísimo príncipe, le concedió fácilmente, lo que le suplicaba ¡ discurriendo, que en aquella petición se incluía algún especial misterio, como lo vió por experiencia. Obtenida la licencia de el señor Obispo, para ser Alferez y llegado el día y hora de la dicha procesión, ponía el venerable Pedro su manto en una pesada asta en forma de bandera: y se iba a la plaza a ejercitar su oficio. Luego que por una puerta de la catedral, que llaman de el perdón, se dejaba ver el Santísimo Sacramento, daba la voz este devoto alférez a los piadosos escuadrones, que acompañaban a el rey de los cielos y tierra. Alegría, cristianos: cristianos, alegría, repetía fervoroso: queriendo infundir en los corazones todos el superabundante júbilo, que ocupaba el suyo en la celebridad de el Eucarístico Sacramento. Dichas estas palabras, se ponía delante de la custodia: y adiestrado de su devoción, tremolaba su rústica bandera, batiéndola en presencia de el Santísimo Sacramento. Después, como otro David delante de la arca de el testamento, daba saltos y hacía regocijado cabriolas delante de la sacramentada majestad: mejorando sin comparación de motivo en sus alegres demostraciones. De muchos versos que había compuesto el numen de su devoción a este sacrosanto misterio, cantaba en el discurso de la procesión algunas coplas; siendo en ellas sus fervores todo el concierto de la música, y la poesía. Como quien no alcanzaba la grandeza de el sacramento admirable de el altar, hacia preguntas a todos, solicitando, que le explicasen algo de su soberanía. Qué misterio es este? festivas expresiones.
Dentro del arte popular donde se realizan cuadros relacionados a pasajes de la vida del Hombre que fue Caridad que fueron comunes años después de su fallecimiento y teniendo en cuenta que la fama de santidad era muy grande dentro del fervor en Santiago, en una de ellas aparece la representación de este registro historiográfico la procesión de Corpus Christi donde se describe en la siguiente leyenda:
“Sale en la procesión del Corpus de aquí de Gt.la el V.P.Fr. Pedro de San José Betancur danzando y Bailando delante de su Majestad tocando castañetas y su capa por Vandera y Estandarte”.
Que transcrito al español moderno sería de esta forma:
“Sale en la procesión del Corpus de aquí de Guatemala el Venerable Padre Fray. Pedro de San José Betancur danzando y Bailando delante de su Majestad tocando castañetas y su capa por Bandera y Estandarte”.
Quedando como testimonio visual y dentro de lo popular de la forma como el Hermano Pedro manifestaba su Adoración y su proclamar su Fe al Santísimo Sacramento en las Fiestas de Corpus durante el trayecto de la procesión en las Calles de Santiago.
En su testamento resalta la importancia de pedir al Santísimo por las personas que ayudan o ayudaron en su momento a la obra de caridad de los Hermanos Betlemitas esto estipulado dentro del apartado Número 15 Reglamento del Hospital en el inciso b que al terminar de comer den las gracias y seguidamente le recen una estación al Santísimo Sacramento por los bienhechores vivos y difuntos.
La Archicofradía del Santísimo Sacramento
Esta cofradía fue erigida en la Catedral del 3º asentamiento de la Ciudad den el Valle de Panchoy en 1699 por el Doctor Don Juan de Matía Sáenz Mañosca, se erige bajo las formalidades de derecho en un auto realizado el 18 de enero siendo declarada unida con la Archicofradía ubicada en la Basílica Santa María sobre la Minerva de Roma, siendo esta conforme bajo la Constitución General elaborada por el Papa Paulo III que data del 30 de junio de 1539, por medio de la carta pastoral que contenía las 26 constituciones para su organización realizadas por el 12º Obispo de Guatemala y Fraile Mercedario de origen español Andrés de las Navas y Quevedo, dichas en el pulpito de la Catedral en Misa celebrada el 21 de junio viernes infraoctava de Corpus (el sexto día dentro de la octava que siguen a la Solemnidad de Corpus), se confirma la Cofradía y sus constituciones por el Papa Clemente XIII el 5 de diciembre de 1759 y cuya Bula seria publicada en la Ciudad el 20 de diciembre de 1761 (tercer domingo del mes), pero resalta un aporte importante dentro del ámbito social como historiográfico dentro de la Adoración al Santísimo Sacramento del Altar por medio de esta Archicofradía el obtener el beneficio del Jubileo Circular en la Ciudad de Santiago que fue obtenido por 15 años siendo este dado por el Papa Clemente XII en 1733 y cuya gracia la obtuvo el Domingo de Corpus 24 de junio de 1734 y que se prorrogando de la siguiente forma:
- 15 años concedidos por el Papa Benedicto XVI.
- 30 años por Clemente XIII.
- Y de forma perpetua dentro de la jurisdicción del Arzobispado de Santiago de los Caballeros (ahora en todo el territorio de Guatemala) el 13 de abril de 1793 por el Papa Pio VI en Breve del 13 de abril de 1793, estando la Ciudad ya asentada en el Valle de la Ermita y a los 9 meses de fallecimiento del 4º Arzobispo y fundador del Colegio San José de los Infantes el Doctor de origen español Cayetano Francos y Monroy ocurrido el 17 de julio de 1792.
Los oficiales o miembros que dirigen la Archicofradía gozaban de tener el privilegio inmemorial de salir con las insignias en la procesión del Corpus y como otras entre el Clero secular.
Bibliografía
- Catecismo de la Iglesia Católica. 20.a ed. República Dominicana. Guatemala: Librería Juan Pablo II, 2011.
- García de la Concepción O.B., Fray José. Historia Belemitica Vida Ejemplar y Admirable del Venerable Siervo de Dios, Y Padre Pedro de San Jose Betancur, Fundador de el Regular Instituto de Belen. 2.a ed. XIX. Biblioteca Goathemala. Guatemala: Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala, 1946.
- Juarros y Montúfar, Domingo. Compendio de la Historia de la Ciudad de Guatemala. 1.a ed. Tomos I-II. Biblioteca Goathemala, Vol. XXXIII. Guatemala: Academia de Geografía e Historia de Guatemala AGHG, 2000.
- Muratori OFM, Fr. Damián, Dr. Francisco Albizúrez Palma, y Fr. Edwin Alvarado Segura OFM. Escritos Del Santo Hermano Pedro de San José Betancur. 2.a ed. Guatemala: Provincia Franciscana «Nuestra Señora de Guadalupe», 2012.
- Toledo Palomo, Ricardo. Retratos del Santo Hermano Pedro de San José de Betancurt en el Arte. Edición Conmemorativa por la Canonización del Santo Hermano Pedro. Ciudad de Guatemala: Museo Fray Francisco Vázquez, 2002.


